
La misma técnica en restauración utilizada desde hace siglos y que sigue vigente y actual. La cuestión principal es que , por sistema, los materiales utilizados para retocar alguna falta de pintura no sean los mismos utilizados por el artista a la hora de crear su pintura. Habitualmente se restaura y se retocan pinturas al óleo. Para la manera de utilizarlos hay que tener en cuenta que antes de ponernos a realizar esta labor, la pintura al óleo está previamente barnizada con una mezcla de barniz de retoque y White Spirit. Éste último va muy bien para una correcta y mejor aplicación y secado posterior. Se distribuye de una manera mucho más uniforme y con menor capa de barniz.

Para aplicar los pigmentos se suelen utilizar pinceles redondos muy finos y de muy poco pelo. Deben ser aplicaciones muy pequeñas y precisas sin rebasar las zonas a las que es preciso retocar. Se mezclan los colores es una superficie liza, como un cristal o un azulejo blanco, utilizando el barniz de retoque como aglutinante y mezclador. De esta manera también vamos consiguiendo que la zona retocada vaya ofreciendo el mismo tipo de brillo que las circundantes y así no notar la diferencia entre ellas.

